Varios paneles informativos a modo de tarjetas volteables nos presentan las dos caras del alcohol.

Paneles

Cara: Sensación de bienestar y de euforia.
Dorso: Al empezar a beber te puedes sentir bien, pero también puede que tengas ganas de beber más...

Cara: En tu imagen.
Dorso: Bebido, tú crees que eres la bomba. La realidad es que te vuelves un pesado y que se te entiende fatal. La gente se ríe de ti y pasa. Si querías ligar, el mal aliento tampoco ayuda...

Cara: En tu comportamiento.
Dorso: Despídete de tu capacidad crítica. Puedes hacer cosas que no harías normalmente: meterte con alguien, pelearte por una tontería... Lo sufren tus amigos, tu pareja y tu familia.

Cara: En la sexualidad.
Dorso: El alcohol te lleva a comportarte de una manera que no deseas. Además, el alcohol dificulta la erección y el orgasmo.

Cara: En tu cuerpo.
Dorso: El alcohol aporta "calorías vacías" al organismo. No alimenta pero engorda y aumenta el acné.

Cara: En tus emociones.
Dorso: Puede hacer que estés contento y de repente te pongas triste o te enfades.

Cara: En los estudios.
Dorso: Si bebes el fin de semana, el lunes te costará más atender y entender las clases.

Cara: Preocupación familiar.
Dorso: Tus padres desconfían de ti, hay malos rollos, te castigan.


Puede encontrar la alternativa visual a este texto en este vínculo
Puede volver al índice en este vínculo